Género: Slash
Finalizado: Sí
Nro. Capitulos: 1
Por: Chikaru
Edad: 15+
Edad: 15+
MEMORIAS
Son las siete de la mañana y con el escandaloso sonido de mi alarma gritando, me resigno a despertarme… Me levanto y voy hacia la cocina para tomar una taza de café y despabilarme del sueño. Tomo el mando del TV que se encuentra en una clase de repisa, en la misma cocina y lo enciendo… coloco mi canal de música favorito, MTV Asia.
Wao, un sentimiento de nostalgia invade mi cuerpo entero al ver cual es el video que transmiten… Picture of You… nuestro último video antes de separarse DBSK.
Si, la boy band más importante de Corea se separó. Parecía imposible, pero así fue.
Todos tomamos diferentes rumbos, jurando nunca volver a toparnos en el camino.
Max, siguió en la música, consiguió otro contrato en una disquera mucho más importante que SM, su carrera como solista es increíblemente exitosa. Y estoy feliz por él. Pero, le hecho de menos, su actitud madura… sus “one touch” más fuertes de lo normal de vez en cuando. Junsu, comenzó hace poco a actuar en un drama que transmiten a diario en la TV , el cual veo sin perderme un solo capitulo, riéndome con cada escena, llena de torpeza por parte de Hang Min, es decir, el personaje interpretado por mi querido delfín. A él también lo extraño mucho… su sonrisa siempre presente, hasta en los peores momentos, dándonos tanta alegría. Yoochon, por su parte decidió seguir la carrera universitaria que había dejado en pleno auge. Terminó luego de seis meses el último semestre que le faltaba. Tan pronto puso un pie fuera de la Universidad , ya estaba dentro de una compañía de infraestructura, él es muy inteligente, dedicado y responsable, por eso, no dudaron en aceptarlo. Pero, me entristece tanto que de ese cariño que me transmitía a diario ahora solo quede rencor, asco y odio, si… mucho odio. Ellos tres siguen siendo amigos, o al menos conocidos, de vez en cuando se escriben. ¿Cómo una amistad tan grande pudo destruirse por mi error? Por nuestro error… Por último… recuerdo al chico que aparece en la pantalla, saliendo de una tienda, observando una fotografía, oh, si… Yunho. Sonrío tristemente al ver su perfecta figura. Mi protector… mi ángel guardián…wao…
Se me eriza la piel en cuanto veo la escena de nuestras copas chocando… los amigos no son para siempre. No, no lo son. Tampoco lo es el amor.
Acaba el video y me siento en la estancia, mi corazón se estruja… mientras que mis lágrimas se logran liberar de mis forzosos intentos por no llorar… Y los recuerdos, comienzan a dar escena, a la peor pesadilla que viví en mi vida.
En ese tiempo, aún vivíamos juntos, los cinco, en el mismo departamento, como una familia, una bella familia…
Wao… si que eres torpe, Jaejoong! – me dijo sonriendo Yunho, quién se agachaba para ayudarme a recoger los pedacitos de vidrio esparcidos por el piso, ya que por torpeza yo acababa de dejar caer un vaso.
Auch!-di un pequeño gritito al encajarme un vidrio en mi dedo índice.
Jae! Déjame ver… - tomó mi mano y analizó mi “herido” dedo. Se lo llevó hasta su boca y chupó mi sangre… mi rostro se tornó rojo como un mismo tomate. – No es nada. –En ese momento, miró hacia mí, notó lo avergonzado que estaba – jaja… ¿por qué te sonrojas, pequeño tonto? –me dijo, acercando su rostro hacia el mío. Con una sonrisa tramposa en su cara.
Yo… pues… yo… - al parecer mi lengua no respondía a las palabras, esos son los efectos que causaba él en mí.
Ja… no tienes que decir nada. Tú y yo sabemos todo.
Q-qué? –me sorprendí, mi corazón se detuvo de inmediato. Sabía muy bien a que iba todo eso, pero trataba de hacerme el desentendido…
Vamos, Jae! ¿YunJae? ¿Fanservice? ¡Si, claro! ¡Todo es por las fans! –Ahora, mi corazón había retomado sus latidos e iba a mil por hora- Lo que hacemos y sentimos es más que eso… - su voz tomó un tono más suave, antes había sonado alterado. Parpadeé y ya tenía a Yunho a menos de un centímetro de mí, podía sentir su respiración sobre mi rostro.- Yo… -se acercó más a mí, hasta que sus labios rozaban los míos… finalmente, ya su boca estaba depositada en la mía… No estaba seguro sobre qué hacer, pero no me importó mucho, sin pensarlo dos veces, le respondí el beso. Había esperado eso en secreto, por tanto… oh, si… tanto tiempo. Fue dulce… cálido… suave… era como visitar el paraíso en su boca.- te amo… - completó su frase, y dejó de besarme para levantarse. Estiró su mano hacia mí, yo lo miré confundido. Pero él sonrió, me hizo seña con sus ojos a una puerta y en seguida entendí. Tomé su mano y me llevó hasta la habitación tras esa puerta… si, ahí era su habitación… De un solo empujón ya estaba sobre su cama… Y en una fracción de segundo el estaba sobre mi, atrapándome con sus brazos… mirándome fijamente. Hasta que… de nuevo sus labios sobre los míos, pero el beso ahora era mucho más apasionado. Pronto, todo se volvió como un deseo carnívoro. La lujuria que jamás creí poder sentir, se había apoderado completamente de mi mente y mi cuerpo… eran ganas de más… de obtener más… así que pronto ya nos encontrábamos ambos sin nuestras poleras, preparados para el siguiente paso…
-Hoy… -musitó él, mientras besaba mi cuello- te haré… mío… - y salvajemente me arrebató mis jeans, yo hice lo mismo a él… Los besos, ahora se había colado a lugares donde quizás, no deberían, pero, esa noche no importaba qué estaba bien, o que estaba mal… esa, era nuestra noche. Nada podría evitar que nos diéramos el placer de satisfacer nuestros deseos…La noche siguió transcurriendo, mientras nuestro travieso juego de caricias y besos se hacía cada vez más divertido. Con tantos “te amo” envueltos en unos que otros gemidos, la felicidad parecía ser infinita, pero no sabíamos a qué nos enfrentaríamos después. Exhausto, me atrapó entre sus brazos, sentí una protección inigualable… y tras un último beso, ambos caímos dormidos.
Era la primera vez para mí, aunque no se si pueda de él, decir lo mismo…
Luego de esa madrugada, se suponía que nos levantaríamos temprano para presentar nuestro último video, si… Picture of you, en un canal televisivo. Pero, lo cansados que estábamos nos impidió hacerle caso al sonido del despertador. Así que, al notar que aún no despertábamos cuando ya eran las 10 a .m. Yoochon, Max y Junsu decidieron despertarnos haciendo mucho escándalo juntos, esa fue mi peor desgracia. Se suponía que Junsu iba a mi cuarto a despertarme a mí, pero al notar que no estaba en mi cama, se regresó hasta el cuarto de Yunho, donde estaban Yoochon y Max, más que asqueados, por la imagen que veían sus ojos…
-Oigan, Jae no está en su cuarto… -dijo, luego, volteó su cara y quedó de la misma manera que los otros dos.- ¿Qué rayos…?
Yunho, fue abriendo sus ojos lentamente… y se consiguió con la mirada fulminante de nuestros tres amigos…
-Qué asco. – dijo, con mucha ira en sus ojos, Yoochon.
-Yoochon… yo… - él estaba impactado, no sabia que decir. Yo también me fui despertando de a poco, y sentí como un escalofríos recorría por toda mi espalda.
-Chicos… esto… - comencé a tararear… ¿qué podía decir para excusarnos? ¿Qué teníamos ropas invisibles? Me cubrí con una manta y me levanté…
-¡Esto me repugna! – dijo, esta vez, Junsu, a quién nunca, en los siete años que lo tenía conociendo, había visto tan enojado. Los tres iba a salir de la habitación, pero yo detuve a Yoochon por el brazo.-
-¡Déjenme explicarles!-le rogué.
-¡Suéltame, maldito gay! – lo solté, él salió de la habitación y caí a mis rodillas a llorar… ¿como podía ser eso verdad? No lo se, aun no lo se, pero… lo era.
Los días siguientes a ese fueron más que incómodos…Ya el retiro de DBSK estaba decidido, fue una decisión prematura, pero ninguno de los tres quería seguir trabajando con criaturas raras como nosotros, si, eso éramos para ellos, antes, habíamos sido amigos, hermanos… después, fenómenos repugnantes, algo como el sida y la gripe porcina, o peor. Y todo empeoró cuando…
¿Me dejarás?
Si. – contestó Yunho, sin mirarme a la cara. Tenía sus maletas de lado. Estaba por irse a quien sabe donde.
No! Eres lo único que me queda! No te vayas!- le rogué, supliqué, me arrodillé… pero fue en vano. Sólo me dijo que eso era para nuestro bien, y se fue. Si, así de simple, se fue. Sin dejar rastros ni huellas… solo dolor en mi corazón… Había quedado completamente solo. Solo acompañado por mi vaga tristeza.
Aun no he sabido nada de él, ni de qué ha hecho o como está. Si tiene algún nuevo amante... si todavía me ama… aunque se que fue por poco tiempo, estoy seguro que él me amó. Vivir solo es el peor castigo que pude haber merecido, es decir, estoy entre un montón de gente, pero el vacío que dejaron mi cuatro mejores amigos y mi único gran amor, nunca se va a llenar.
El sonido del timbre me despierta de mis recuerdos, limpio mis lágrimas y voy hacia la puerta… La abro, y ahí está Bonnie, mi pequeña hija de cinco años, acompañada de Hebbon, la mujer con la cual me casé y un año después me divorcié. Aún mantengo una buena relación con ella, de amigos, para no afectar a nuestra hija. Hoy es el cumpleaños de Bonnie y prometí llevarla al parque de diversiones. Tomo mi abrigo, la cargo en mis brazos y caminamos juntos al auto… Antes de entrar, miro hacia la otra calle, sentí que alguien me observaba.
-¿Qué miras, Jae? – me pregunta Hebbon, riendo-
-Nada… no es nada… -sonrío, tratando de fingir felicidad, beso a mi hija y la meto en el auto… - ¡Vamos! – digo, dizque emocionadamente, y finalmente enciendo el auto para irnos…
-Tú… estas feliz… Con tu nueva familia… No me necesitas. No se porqué vine hasta aquí. Yo aún… te amo.
FIN
0 comentarios:
Publicar un comentario